La institucionalización del Parlamento Abierto en Latinoamérica: Mónica Fernández Balboa

Redacción/7 de diciembre de 2020
Sen. Mónica Fernández Balboa

En este espacio que me concede el INAI, aprovecharé para compartir la experiencia deinstitucionalización del Parlamento Abierto en el Senado de la República, durante los últimos dos años de ejercicio de la LXIV Legislatura, una legislatura en la que hemos adoptado al Parlamento Abierto no solo como principio constitutivo del trabajo legislativo, sino como una práctica cotidiana que seguimos guiadospor la convicción de abrir al Parlamento al escrutinio y a la participación de la sociedad.

El Parlamento Abierto implica un modo de concebir y un modo de ejercer la función legislativa en las democracias contemporáneas.

Se trata de un diseño institucional que descansa sobre al menos cinco ejes fundamentales, sobre los cuales me apoyaré para presentar algunas de las prácticas que hemos adoptado en el Senado Mexicano.

El primero de estos ejes es la transparencia, de manera que todo lo que ocurra en las asambleas legislativas se encuentre disponible a la vista y el escrutinio de la sociedad, abarcando cuestiones que van desde la publicación de información parlamentaria como las iniciativas, dictámenes, la estructura de las comisiones y órganos de gobierno, hasta el manejo del presupuesto público asignado al congreso.

La transparencia parlamentaria permite a la ciudadanía estar informada acerca de la labor del Parlamento, faculta a los ciudadanos a participar en el proceso legislativo, permite la rendición de cuentas y abona a una mejor representación política.

Actualmente, en México contamos con un marco legal que define obligaciones de transparencia y acceso a la información pública de todas las entidades públicas que ejercen actos de autoridad de algún tipo, incluidas desde luego las cámaras del Congreso de la Unión.

Tanto la Ley General como la Ley Federal de Acceso a la Información Pública establecen obligaciones genéricas y específicas para la Cámara de Diputados y el Senado de la República en su calidad de sujetos obligados.

En lo que respecta a la transparencia parlamentaria, me complace señalar que el desempeño del Senado de la República ha sido ejemplar, pues en los últimos dos años ha cubierto el 100 por ciento del Índice Global de Cumplimiento a la Verificación Vinculante, el cual es realizado por el INAI a partir de una revisión virtual exhaustiva de la información publicada por el Senado en su página electrónica.

El Parlamento Abierto va más allá de garantizar el acceso a la información parlamentaria.

La transparencia parlamentaria es una condición indispensable para que la ciudadanía se involucre e incida en las decisiones legislativas.

De ahí la importancia del segundo eje del Parlamento Abierto relativo a la participación ciudadana.

En esta LXIV Legislatura no solo hemos procurado ser un Senado transparente, sino también un Senado abierto a la participación de la ciudadanía, por medio de la presencia de las y los especialistas, de representantes de la academia, así como de las organizaciones de la sociedad civil.

Los asuntos más relevantes que han sido discutidos en el Senado se han llevado a formatos de Parlamento Abierto en los que toda persona interesada en los distintos temas ha tenido la posibilidad de expresar sus puntos de vista, todo ello en un marco de pluralidad, apertura y respeto.

No solo hemos asegurado un espacio para la participación ciudadana, sino que también hemos sido sensibles y receptivos a las preocupaciones y propuestas, dando paso a una participación ciudadana con capacidad de incidencia en los procesos de toma de decisiones.

De esta manera, las reformas más trascendentales se han enriquecido y legitimado mediante amplios procesos de participación social.

Ejemplos de este tipo de ejercicios han sido la creación de la Guardia Nacional, las adecuaciones realizadas para la entrada en vigor del T-MEC y la revisión de la legislación en materia de subcontratación en nuestro país, este último, por cierto, todavía en proceso de negociación.

Es cierto que no todas las reformas han logrado la unanimidad. En democracia el consenso es deseable, pero no siempre es posible.

Como toda decisión política, las determinaciones del Parlamento son susceptibles de generar tensiones a la luz de las distintas visiones que existen en torno a los problemas; lo que es cierto es que todas las decisiones que hemos tomado en esta LXIV Legislatura se han hecho de frente a la sociedad, garantizando espacios para la discusión plural y asumiendo los costos políticos cuando ha sido necesario.

Un tercer pilar asociado íntimamente a la transparencia y a la participación ciudadana es la rendición de cuentas.

En este rubro, las y los senadores de la República cumplimos cotidianamente con la presentación de informes de labores, tanto en nuestra calidad de integrantes del Senado, como en el caso de los que desempeñamos una responsabilidad en órganos de gobierno o al frente de comisiones de trabajo legislativo.

Además, derivado de la última reforma política del año 2013, en el año 2024, las y los senadores de la República que fuimos electos en el 2018, tendremos la posibilidad de ser reelectos, lo cual sin duda nos brinda mayores incentivos políticos para la rendición de cuentas hacia la ciudadanía.

El cuarto eje del Parlamento Abierto se refiere a la innovación en el uso de tecnologías de la información y la comunicación. En este rubro, quisiera destacar los esfuerzos realizamos para adaptar la labor del Poder Legislativo ante la irrupción de la pandemia del Covid 19.

Sin duda alguna, esta contingencia fue un factor catalizador del uso de las tecnologías,en aras de garantizar la continuidad del trabajo legislativo, procurando la salud de las y los legisladores y del personal que labora en el Senado.

En México al igual que en la mayoría de los países del mundo restringimos las actividades y eventos presenciales, pero la labor parlamentaria continuó y yo me atrevería a decir que incluso se intensificó de manera virtual.
Gracias a la voluntad política de las y los legisladores, así como a una acuciosa y profesional labor de las áreas técnicas del Senado, pusimos celebrar por primera vez sesiones a distancia tanto en la Comisión Permanente como en el Pleno del Senado de la República.

Una vez superada la emergencia sanitaria, debemos seguir impulsando al Parlamento Electrónico como mecanismo para estrechar nuestro contacto e interacción con la ciudadanía.

En ese sentido, estoy convencida de que esta crisis debe ser aprovechada como una oportunidad para eficientar y modernizar la labor parlamentaria en todo el mundo con el apoyo de las tecnologías de la información y la comunicación, por que la democracia del siglo XXI se ejerce también en Internet y en las redes sociales.

Por último, el quinto elemento fundamental del Parlamento Abierto es la ética parlamentaria. Aquí quisiera destacar el esfuerzo que hemos realizado por transformar la imagen de las y los legisladores en México, eliminando excesos y privilegios que durante mucho tiempo abonaron al desprestigio de la institución parlamentario.

Esta Legislatura comenzó con el impulso de la austeridad, eliminando gastos excesivos y prácticas ofensivas, como el pago de servicios de telefonía celular, camionetas y vales de gasolina para las y los legisladores, así como el presupuesto discrecional que se asignaba a los grupos parlamentarios.

Asimismo, en el contexto de la crisis sanitaria, hicimos un esfuerzo adicional con el fin de aportar 250 millones de pesos para enfrentar esta dolorosa emergencia nacional.

Por otro lado, hace algunos días aprobamos una reforma constitucional para acotar el fuero de los legisladores federales y del presidente de la República, de suerte que podamos ser juzgados por hechos de corrupción, delitos electorales y todos aquellos delitos por los que podría ser enjuiciado cualquier ciudadano o ciudadana.

Este tipo de acciones, estoy segura, abonan a la recuperación de la confianza ciudadana en el Parlamento, en la medida en que fortalecen la autoridad moral y ética de esta institución vital para la democracia.

Hasta aquí algunas de las prácticas que hemos venido en el Senado Mexicano en los últimos años a fin de consolidar al Parlamento Abierto como paradigma del quehacer legislativo en nuestro país.

Es verdad que todavía tenemos asignaturas pendientes para la institucionalización del Parlamento Abierto, pero en esta Legislatura tenemos el firme compromiso de seguir avanzando en los procesos de innovación, apertura y ciudadanización parlamentaria.

De cara a los retos que enfrentamos en materia sanitaria y económica, el Poder Legislativo está llamado a jugar un papel fundamental en la construcción de las soluciones para los problemas que afectan a nuestros pueblos.

El Parlamento Abierto debe ser el método político, administrativo y organizacional que debemos seguir explorando para fortalecer al Poder Legislativo, dotándole de mayores herramientas para que pueda responder a las necesidades de la gente.

Por el futuro de la democracia y de nuestras naciones, sigamos avanzando en esta ruta hacia la modernización y apertura legislativa; sigamos trabajando por la institucionalización del Parlamento Abierto.

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